El MLC ayuda al cuerpo a relajarse, a cambiar progresivamente su respiración, a encontrar su posición natural. Cada sesión se vive como un encuentro en el que se invita a los participantes a dialogar con su cuerpo: las diferentes partes de sí mismos se expresan con un dolor en el hombro, en la espalda, en la cadera...
Está indicado en estados de cansancio, dolores articulares y musculares, fibromialgias, síndrome de fatiga crónica, estados depresivos alteraciones posturales, o como una vía de encuentro hacia nuestra verdadera identidad. |